miércoles, 20 de agosto de 2008

Vamos de paseo Pi-Pi-Pi!!! (Crónica de la feria de Málaga 19-08-2008)

Málaga 19 de Agosto 2008
Lleno de No Hay Billetes
Toros de Peñajara, mal presentados, mansos algunos y flojos todos. El cuarto y el sexto fueron devueltos y sustituidos por uno con el mismo hierro y otro, el sexto, de la ganadería de Jaralta.

EL CID: Saludos y Saludos
SEBASTIÁN CASTELLA: Silencio y silencio
M. ÁNGEL PERERA: Saludos y 1 Oreja

Seguro que todos nosotros hemos entonado en alguna que otra ocasión aquéllo de...¡¡Vamos de paseo, Pi-Pi-Pi!!!! Ayer me tuve que acordar forzosamente de esa infantil canción por la actitud mostrada en el ruedo por parte de los toreros.
La feria de Málaga coincide con la de Bilbao. Cómo es lógico no tienen ni punto de comparación, aunque ambas plazas sean de primera categoría. La coincidencia en fechas provoca que los toreros vuelquen todos sus esfuerzos en una feria más seria, en la que se les exige y sale un toro que nada tiene que ver por ejemplo con el de Málaga. Por tal motivo no es de extrañar que la feria de nuestra ciudad la interpreten ciertos toreros, que han visitado o visitarán Bilbao en los próximos dias, en un simple tentadero. Vienen, cumplen, cobran y se largan mentalizados en el compromiso importante que tendrán en el norte de España, pues lo que allí ocurra tendrá mucha repercusión mediática e inclusive si están bien allí, supone para el torero una inyección de moral.
Ayer, los tres toreros vinieron a Málaga a pasar el rato y culpa de ello la tenemos todos nosotros, los que diariamente ocupamos una localidad en La Malagueta. Nosotros somos los culpables de que los toreros nos tomen por el pito de un sereno ya que por las razones que sean, no somos capaces de imponer la seriedad que Málaga merece.
El único que se salva de la tarde de ayer es Miguel Ángel Perera, que atraviesa por su mejor momento y aquí nos dejó su huella torera, aunque su actuación tampoco fuera como para tirar cohetes. Sería injusto decir que tampoco vimos más porque el ganado no planteó opciones.

EL CID
En su primer toro estuvo aseadito el sevillano, aunque al toro le faltaba más acometividad. Y en el cuarto, un sobrero de la misma ganadería parecía que iba a estallar la faena y es cierto que lo tuvo al alcance de la mano El Cid pero el toro se vino abajo antes de lo previsto. En esta faena solo dejó dos derechazos de muy buen trazo. Lo demás fue mal colocado siempre, sin cruzarse y toreando por las afueras. Es raro esto en El Cid, pero parece que ya empieza a contagiarse el torero de la Tauromaquia moderna. Con la espada fatal.

SEBASTIÁN CASTELLA
Despues de ver la actuación de ayer del francés lo único que piensa uno es que por favor no venga el año próximo a Málaga. En su primero, un animal muy apagado había que hacerle las cosas sin tirones y muy suavemente y todo lo contrario es lo que hizo Sebastián. Con prisas y violento. Y asi era imposible. Y con el quinto, más de lo mismo.
Este Castella va por el camino equivocado. Posiblemente su cambio de apoderado, de Campuzano a los Lozano no le ha sentado bien. Y eso que el chaval quería cobrar ya como figura, y mi pregunta es ¿figura de qué? ¿del toreo o de circo? Pobre Sebastián...

MIGUEL ÁNGEL PERERA
Qué este extremeño es de los toreros que mejor momento atraviesa es evidente. Y prueba de ello es como anda delante de los toros. En el primero estuvo algo vulgar, pase por aquí y por allá pero sin llegar a emocionar, pero como este público malagueño es como es pues le pidieron una oreja que menos mal que el Presidente, correcto, no concedió.
La faena al sexto tampoco era de oreja, pero bueno. En esta ocasión el torero se impuso a un animal manso, enrabietado que durante los primeros compases de la faena tuvo almenos, motor. Elló permitió que Perera lo metiese en la muleta, dominándolo por bajo y consiguiendo buenos muletazos. Sobre todo una tanda al natural muy templada. Mató muy bien y se le concedió una oreja, que ya he dicho anteriormente que me pareció "cariñosa", porque este trofeo es muy diferente por ejemplo al que se le concedió al chulo Abellán, estando muchísimo mejor Perera. Eso ocurre por no haber una unanimidad en el palco presidencial.