lunes, 30 de julio de 2007

APUNTES DE UNA FERIA (2ª Parte)

El domingo se anunciaba una novillada con picadores que sufrió varios cambios:
Rubén Pinar se cayó del cartel por estar anunciado en la final del Certamen de Novilladas de Las Ventas del que finalmente se declaró triunfador.
Ismael Cuelvas no pudo reaparecer tras estar aún convaleciente del percance sufrido el pasado 25 de junio en la localidad jienense de Navas de San Juan.

Por tanto, tan solo se mantenía en el cartel el alicantino Eugenio Pérez. La empresa optó por celebrar un mano a mano, metiendo en el cartel a Diego Lleonart y reduciendo de 6 a 4 novillos.
Lo positivo: La bravura de los novillos de la gandería de Los Espartales.
Lo negativo: La escasa asistencia de público. Unas 300 personas.

Domingo 29 de Julio 2007
4 Novillos de Los Espartales. Bien presentados y buen juego. El 3º fue premiado con la vuelta al ruedo.
Eugenio Pérez: 2 orejas y 2 orejas
Diego Lleonart: 2 orejas y 2 orejas

EUGENIO PÉREZ
El alicantino demostró mucho oficio en su presentación en ruedos malagueños. Estuvo muy valiente con su primer novillo, basando la faena por el pitón derecho, a mi parecer el mas complicado. Conectó pronto con los tendidos y cortó dos trofeos. El segundo de su lote fue un magnifico ejemplar, con una nobleza sublime y mucha bravura. Eugenio trazó una faena muy variada con el capote y la muleta. Y el novillo recibió el justo premio de la vuelta al ruedo.

DIEGO LLEONART
El gaditano demostró tener menos oficio que su compañero. Con un primer novillo que le vino algo grande y con el que no estuvo a la altura. Dudandole mucho y sin entragarse el torero.
En su segundo, poco pudo hacer. Un novillo muy parado y con el Diego optó por meterse entre los pitones y sacar pases en redondo. Ejecutó 9 pases en redondo con los que al animal le faltó "el canto de un duro" para doblar las manos antes incluso de que el joven gaditano entrara a matar. Falló con los aceros y el publico y el presidente engañaron al novillero premiandole con 2 orejas. Avergonzado debía de estar el propio Diego cuando nada mas coger las orejas del alguacilillo se las entregó a su banderillo. No creo que sea para guardarlas de recuerdo...